Blanca navidad ...

by - jueves, diciembre 26, 2013

Este 25 de diciembre fue la primera Navidad de Antonella y, obviamente, la más emocionada fui yo. 

Decidimos pasarla con la familia de mi esposo, pero le pedí no decir nada para dar la sorpresa. Así que durante todo diciembre lo mantuvimos en secreto y seguíamos la corriente cada vez que alguien mencionaba que la pasaríamos en casa.

El 24 dejé que Anto durmiera varias veces para que aguantara hasta tarde. Nosotros también tuvimos intención de dormir por la tarde pero las compras de último minuto nos arruinaron un poquitin el plan. 


Después de arreglar todas las cosas de la bebe (pañales, mudas de ropa y demás), salimos de casa como a las 10:30 y fuimos vía Easytaxi (muy buen servicio, fácil de usar, no cobraron recargo por fiestas, excelente!). Llamamos al taxista para confirmar la tarifa y llegamos en un abrir y cerrar de ojos (win!).

Anto se quedó dormida durante el camino pero al llegar se despertó al toque con los gritos que dieron en la casa de mi esposo al vernos llegar. Felizmente tomamos nuestras precauciones, llevamos comida (pollo a la brasa porque no comemos pavo) y el corral de Antonella para que pudiera dormir tranquila porque la verdad se mueve taaaaanto, que sería imposible volver a dormir con ella en la misma cama.

Pasamos las doce, todo Lima reventó cohetes como hace muchos años no escuchaba (o fue solo idea mía?) por suerte ella no se asusta. Siempre he tratado de sacarla, hacer que vea las luces y que todos sonrían para que vea que no hay razón porque temer. He leído en todos lados que se les debería poner tapones de algodón por sus oídos, pero Antonella tiene la manía de meterse el dedo a la oreja (y también a la nariz), así que ponerle algodón me parecía un tanto peligroso ya que ella misma podía introducirselo al punto de no poder sacarlo. Así que la deje así nomas y no tuve problema.

Cenamos, abrimos regalos y finalmente nos dormimos!

Al día siguiente vinimos a casa y Anto siguió abriendo regalos. Como ya les había contado por facebook, lo más le gustó a ella fueron las cintas con las que envolvieron los regalos. Esto solo me demuestra que efectivamente los niños siempre son felices con las cosas más simples, tal como me decía Cata de Añañau Niños. Los que nos complicamos la vida con las cosas materiales somos los adultos, así que he decidido que tengo que ver la manera de inculcarle a Antonella que vea la Navidad como un momento para celebrar la llegada del Niño Jesús y de agradecer que estamos todos juntos reunidos porque nos amamos y no por obligación.

Antonella jugando con las cintas de los regalos

Espero que ustedes también hayan pasado una linda navidad!

Besos

You May Also Like

0 Comentarios

Sígueme en Instagram