Y se sacó la m....

by - lunes, abril 14, 2014

Durante el año y 2 meses que tiene Anto puedo decir que no había tenido ninguna caída o golpe de consideración. En realidad no me lo atribuyo a algo especial, no es que no sea responsable con ella, sino que considero que los accidentes pasan en segundos y sin importar la supervisión que haya encima.

Bueno el día jueves Antonella estuvo jugando, como de costumbre, en la sala. Mi mamá la estaba cuidando mientras yo estaba revisando unas cosas en la laptop. Antonella había estado algo fastidiada así que mi mamá la metió dentro de su caja de plástico de juguetes, la quiso sacar pero Anto se molestó, así que decidió dejarla ahí un rato más para que se entretenga con sus juguetes. No había ningún problema hasta que, según cuenta mi mamá, pensó que mejor la sacaba de ahí pues en cualquier momento podría caerse y mientras levantaba la vista para verla, Antonella se caía de cara al piso y ¡Pum!

Salté y corrí donde la bebe, mi mamá ya la tenía en brazos cargada y mientras trataba de consolarla. En un momento mi mamá la sentó en su falda mientras le preguntaba donde se había golpeado. En ese momento Antonella abrió la boca y me di cuenta que la tenía llena de sangre, parecía un vampiro. Obvimente me asusté porque nunca había visto a Anto sangrar. Pensé en sus dientes, su lengua, el labio, quizás sus encías. Increíblemente yo estaba más tranquila de lo que pensaba, mi mamá, a pesar de ser enfermera y tener más experiencia con niños, era un manojo de nervios. Me dijo que le traiga gasa o algodón. Entré al cuarto a buscar gasa pero no la encontraba. Como demoraba un poco, mi mamá me empezó a gritar "por qué te demoras tanto? no hay gasa? trae algodón, trae lo que sea, TRAE ALGO!!!". Ahí me di cuenta que, a pesar del susto, me manejo mejor en estas situaciones que ella. Hasta la fecha no sabemos de donde salió la sangre porque así como apareció, desapareció.

A los 5 minutos Antonella ya estaba riéndose y jugando como si nada pasara. Por la noche me percaté que no solo se había golpeado la boca, tenía la frente roja y con esas ligeras quemaduras por fricción. Mi mamá me cuenta que al frente de ella había uno de esos juguetes para playa que vienen en mayas. Como nunca los sacamos de ahí, al parecer cayó encima de ellos y le malogró la frente. Le apliqué una cremita de Bioderma de la que ya les platicaré luego y para el sábado ya casi no se notaba. Ese mismo sábado nos dimos cuenta que Antonella también tiene un ligero moretón en la mejilla.

Espero que esta sea la primera y última vez que tenga un accidente de consideración pero ¿a quién quiero engañar?
Aquí Antonella después de su caída, ella feliz de la vida

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1 Comentarios

  1. Cuentan que el día de mi primer cumpleaños me volqué con todo y andador persiguiendo una paloma. Y mi hermana al año y medio se trepó al estante de las pastillas y se dio un festín con los Desenfriolitos (se comió 18 y durmió 3 días). A esa edad los niños son terribles. ¡Espero que se recupere pronto!

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